Quién soy
Una vida guiada por la curiosidad, el arte y los viajes; por la comunicación y el aprendizaje constante.
Quién soy: una mirada
Soy Fátima Momó, una mujer que vive entre libros, películas, museos, mapas, ideas y la fascinación constante por lo que está por venir.
Desde siempre he sentido que el arte, las historias y los viajes son distintas formas de explorar el mundo y, al mismo tiempo, de explorarnos a nosotr@s mism@s. Cambia el lenguaje, cambia la mirada, y cambia también la forma en que habitamos la vida.
UN RECORRIDO HECHO DE APRENDIZAJES
Mi vida ha sido un recorrido lleno de giros, aprendizajes y reinvenciones.
He vendido enciclopedias puerta a puerta, he trabajado como comercial de cosmética profesional en centros de estética y he pasado horas al teléfono en campañas de telemarketing para servicios de Internet y telefonía.
No fueron etapas sencillas, pero me dieron algo que hoy considero fundamental: la capacidad de escuchar, comprender, comunicar, adaptarme, insistir cuando es necesario y saber cuándo una persona necesita orientación, claridad o simplemente una voz amable al otro lado.
Todas esas experiencias me enseñaron a tratar con personas reales, con dudas reales y con historias distintas.
LA PALABRA COMO PUENTE
También hubo una etapa especialmente significativa en mi vida: mi trabajo en producción y locución radial.
Colaboré en la Radio Comunitaria de Lago Puelo y participé en el programa Laredo…Esquina tango, en Radio Laredo, donde me ocupaba tanto del apoyo técnico como de la locución. Realicé entrevistas, acompañé a muchas personas a contar sus historias y descubrí la magia que ocurre cuando una voz tiene la oportunidad de acercar, emocionar o inspirar.
De ahí nacieron habilidades que hoy considero esenciales: comunicación clara, escucha activa, sensibilidad para conducir conversaciones y la capacidad de conectar con otr@s desde la palabra.


Responsabilidad, calma y servicio
Llevo también más de veinte años trabajando como vigilante de seguridad, un oficio que muchos no relacionan con la creatividad, pero que a mí me ha dejado lecciones profundas: la calma en situaciones difíciles, la atención al detalle, la aptitud para observar el conjunto antes de intervenir, la paciencia, la responsabilidad y la capacidad de actuar con decisión cuando toca.
A esa experiencia se suma una etapa muy especial como voluntaria de Protección Civil en Cantabria. Allí entendí el valor del servicio, del trabajo en equipo y del conocimiento profundo del territorio. Aprendí a leer el entorno, a cuidar de las personas y a actuar con serenidad incluso en contextos complejos.
Todo ello ha moldeado la forma en que hoy trabajo, acompaño y diseño experiencias.
Viajar para comprender
He viajado de muchas maneras y en distintos momentos de mi vida: sola, acompañada, con rutas planificadas y también dejándome llevar.
Con los años he aprendido que viajar no es acumular destinos, sino aprender a mirar, a escuchar los lugares, a comprender sus ritmos, su cultura y a las personas que los habitan. Esa experiencia vivida es la base desde la que hoy concibo los viajes: como una forma de conocimiento, de transformación y de conexión auténtica.
Naturaleza, paisaje y vida sencilla
Mi forma de vivir y de viajar está profundamente ligada a la naturaleza.
Amo los paisajes abiertos, el campo, el huerto, los animales y los ritmos que no se miden en minutos, sino en estaciones. Necesito el contacto con lo esencial para sentirme en equilibrio, y esa forma de estar en el mundo se refleja también en los viajes que imagino y diseño: experiencias respetuosas, conscientes y conectadas con la vida local.


TECNOLOGÍA, CURIOSIDAD Y APRENDIZAJE CONTINUO
Con el tiempo, mi curiosidad se ha ampliado hacia el terreno de la tecnología, especialmente hacia la inteligencia artificial.
Creo firmemente que la IA, bien utilizada, no sustituye al ser humano: acompaña, amplifica y abre caminos. Es una herramienta que nos permite crear más, aprender más y llegar más lejos, siempre que no olvidemos que la sensibilidad, la intención y la mirada siguen siendo nuestras.
La tecnología nos da alas; nosotr@s decidimos hacia dónde volar.
COMPARTIR EL CAMINO: MENTORÍA Y ACOMPAÑAMIENTO
Aprender y compartir forman parte de mi esencia.
Siempre tengo un curso empezado, una libreta llena de ideas, un libro subrayado o una herramienta nueva que explorar. Creo profundamente en la formación como brújula para seguir creciendo, reinventándose y manteniendo viva la chispa interior.
De esa misma convicción nace mi vocación por la mentoría. Siento que todo lo vivido cobra sentido cuando puedo acompañar, orientar y allanar el camino a otras personas que también desean emprender, descubrir su libertad o construir proyectos propios con coherencia y alma.
HOY: TODOS LOS HILOS UNIDOS
Hoy uno todos esos hilos —el arte, los viajes, la cultura, la comunicación, la tecnología, la naturaleza y la mentoría— para dar forma a proyectos que nacen del alma y se transforman en herramientas reales al servicio de las personas.
Diseño viajes con sentido, contenidos culturales y experiencias que invitan a mirar el mundo de otra manera, con respeto, curiosidad y profundidad.
SEGUIR CAMINANDO
Soy la suma de todo lo vivido y de todo lo que aún quiero descubrir.
Y sigo caminando, con la misma curiosidad de siempre, hacia cada nuevo horizonte que la vida me invita a explorar.
